ENFERMO METAL RADIO es un programa que desde el 2005 prioriza difundir la música pesada under, podés seguir las novedades semanales de cada emisión y las recomendaciones diarias en nuestro FANPAGE de Facebook (click en la imagen):
El colega de las sombras Christian Di Bari
ha lanzado recientemente una nueva obra maestra, segundo libro completo de su
autoría esta vez con formato de novela, marcando diferencia con “Sulum Tronus y
otros cuentos de horror” (2019) que es su debut oficial, si es que exceptuamos
todas las antologías de la que fue parte.
“Kábultran” es el título y corresponde al
nombre de un puente que une dos colosales objetos estelares: el Astrocerebro,
luminoso y obnubilante, y Apolux Alfa, oscuro y fétido. Y tal como anticipa el
gran escritor argentino Nahuel Fernández Etlis en el prólogo, esta es la
geografía donde se desarrollarán una serie de historias perfectamente
entrelazadas, en un folklore cosmogónico harto espeluznante. Como si J. R. R.
Tolkien hubiera desollado a H. P. Lovecraft y se vistiese con su piel para
escribir toda una mitología.
Ahí reside la magia, estos célebres
autores angloparlantes han nacido en el siglo XIX y Di Bari en el siglo XX, o
sea que en la Edad Contemporánea (etapa comprendida desde el inicio de la
Revolución Francesa en 1789 hasta la actualidad) el ser humano continúa
intentando explicar los insondables orígenes de todo lo conocido. Hoy en papel,
ayer en piedra, mármol, papiro y/o pergamino, anteayer en relatos orales. Aún
se sigue buscando un sentido a la vida y la muerte, a los nacimientos y a las
catástrofes, incluso en una era en la cual la mayoría de las personas miran sin
ver, sus cuencas oculares están encandiladas por las pantallas de los
celulares, la televisión y las computadoras.
Presentación "Sulum Tronus..." (2019) Foto: Fernando Díaz
“Kábultran” y sus 136 páginas llegan pasado
el crepúsculo e invitan a prender una fogata para hacer un oasis de luz en la
negrura, y combatir el frío con la calidez de una conversación fantástica. La
misma que en la noche de los tiempos creaba religiones. Y vale destacar que
esta obra es el corolario de un conjunto de diversos textos que hasta ahora se
encontraban en formato canción… Christian también es “Airabid”, baterista y
letrista de Black Metal desde mediados de la última década del pasado milenio.
Habiendo evolucionado tras muchas etapas, conforma la encarnación moderna de Trono
Infame en el conjunto Umbral Onírico, en cuyo único disco (“Perpethiam”, 2014)
ya escribe sobre esos seres bautizados “gremirios” en la canción “Combate en
los puentes oníricos”, y también menciona a una de las estrellas de las tantas
constelaciones con las que jugó la Trinidad de los Selectos: “Narkatúk”.
Disuelto el trío Umbral Onírico, el
siguiente paso del autor fue iniciar la banda Apolux Alfa, mismo nombre de la estrella
negra que es orbitada por el planeta Tempanoth, que cobijaron al dios fallido
que se menciona en el tema “Sacronus y el aposento de las siete serpientes”, en
el CD “Frecuencia del cuarto tipo” del 2018. Pero no sería hasta 3 años después
que se editaría el segundo disco “Putrefacción estelar”, plenamente conceptual
y que dio origen al contenido extendido del libro. De hecho, en la contratapa
del primero se exhibe un mapa definitivo que grafica todo el contexto de este
horror cósmico, mientras que en las últimas páginas de esta presente obra
reseñada se publicó un boceto original de lo mismo.
Airabid en vivo con Apolux Alfa - Foto: Chino Romero
La relación con la música no termina ahí,
porque en el desarrollo de la novela en más de una ocasión se revela el origen
de los más infernales acordes:
“Sirkéria se acercó a los huesos y levantó
una caja torácica que debió pertenecer a una criatura antigua. La diosa no
quería construir edificios sino un médium para invocar fuerzas. También
encontró un fémur y un hueso con forma de arco, y se le ocurrió unirlos para
crear un marco triangular. Ensambló todo y agregándole cabellos suyos,
descubrió que con la tensión adecuada producían sonido. Comenzó en el extremo
grave y poco a poco fue afinando el arpa con sus dedos deformes. Lo llamó
Nébulus y a través de él canalizó sus penas con sinfonías fúnebres. (…) Dedujo
que su música no estaba capacitada para alcanzar lo excelso, sino para capturar
el idioma de las sombras y de todas las aberraciones que reclamaban ser
escuchadas”.
Me es prohibido revelar más detalles de esta magnífica
historia que exhibe diversos órdenes y niveles de dioses, subdioses, héroes y
antihéroes. Porque también le quitaría sorpresa a un final totalmente inesperado
que someterá al insomnio y al shock existencial al respetable, al concluir su
lectura. Por ello recomiendo ya mismo contactarse con el autor o con la
Editorial Thelema para hacerse de una copia de uno de los ítems más importantes
de este año en curso.
Entrevista al guitarrista Martín Furia de la banda alemana Destruction
Por Santiago Pogonza
La mítica agrupación que forma parte del "Big Four" germano vuelve a la Argentina, para presentarse en vivo el Miércoles 21 de Septiembre en El Teatro de Flores, ciudad de Buenos Aires. De invitadas especiales estarán las suizas Burning Witches, y también acompañan dos excelentes exponentes locales del thrash como Serpentor y Bastardös.
Por ello nos comunicamos con el flamante nuevo ingreso del Carnicero Loco, el argentino Martín Furia a quien ya conocemos por su gran trabajo con Jesus Martyr y su paso por Manso Jeremías y The Killing, además de romperla en los últimos años con su banda Bark, de Bélgica.
Martín, es un gran gusto charlar nuevamente con vos, te saluda Santiago de Enfermo Metal Radio!
Si bien hace mucho tiempo trabajabas con la banda, ¿cuáles fueron tus primeros sentimientos sobre la oportunidad de tomar el puesto vacante (que dejara una leyenda como Mike Sifringer), y los primeros ensayos y shows?
-Esos sentimientos fueron dobles porque al comienzo realmente no me esperaba que Schmier me lo propusiera, y obviamente esa sorpresa se mezcló con la noticia de que Mike deje el grupo, fue una mezcla de cosas. Pero hay que seguir adelante, me sentí muy honrado de que me preguntaran e instantáneamente me puse a practicar y fui a hacer la audición. Tuve la suerte de hacerlo bien y que ellos decidieran quedarse conmigo. Los primeros ensayos fueron buenísimos, todo salió correcto, son muchos años de haber trabajado con ellos así que yo conocía a la perfección las canciones. Sabía cómo eran los shows: cuándo parábamos, cuándo seguíamos y ese tipo de cosas, así que en cuanto a eso todo bien. De todas maneras fue algo raro, porque yo no había sido presentado, y algunos fans estaban ahí como diciendo “y éste quién es?”, pero me recibieron muy bien desde el primer momento. Disfruto mucho de tocar en Destruction y eso se nota, y los seguidores me recibieron de 10.
Imagino que el actual set arranca como el disco: un riff demencial y el ultra característico grito de Schmier, obviamente precedido de una pista-intro… hasta hace poco tenías el honor de darle play a las mismas como sonidista y ahora estás sobre las tablas con ellos. ¿Qué creés que diría el pequeño Martín de principios de los 90s si se enteraría de tu recorrido en la vida hasta ahora?
-Estaría muy contento y orgulloso! Como el Martín del 2022… son muchos años, en los cuales lo único que hice fue dedicarle mi vida a la música, estoy muy contento de estar donde estoy. Es un privilegio y no lo tomo como garantizado ni nada por el estilo, me encanta.
¿Cuáles fueron tus aportes en cuanto a la producción y ejecución de tus partes en el último disco?
-Algunas estructuras de canciones, que a medida que iba escuchando los demos le sugería a Schmier, y que obviamente la decisión final era de él, y tomó bastantes cosas que le dije. También los solos de las canciones, cuando yo entré el disco prácticamente estaba terminado, aunque había espacios para que el futuro guitarrista aportara lo suyo y eso es lo que hice, en casi todas las canciones metí solos.
Salvo 2 o 3 haters, la banda no para de recibir excelentes críticas/reseñas de “Diabolical”. ¿Vos sos de darle mucha bola a esto, y lo suelen charlar en el seno del grupo?
-Obviamente leo los reviews, me gusta que sean positivos, valoro la aprobación de la gente y que la banda sea bien recibida después del cambio que tuvo. Pero le doy bola hasta cierto punto, soy una persona muy ocupada, no tengo mucho tiempo para andar leyendo todo y he aprendido con el tiempo que cada uno tiene su opinión y está todo bien con eso.
Destruction está a punto de cumplir 4 décadas de batallas, gran parte de ese tiempo han sido trío y hasta llegaron a ser 5. En mi opinión lo que mejor les sienta es esta actual formación de cuarteto… ¿Cómo afrontan cada show, les pesa a veces la rutina o salen siempre a matar?
-Salimos siempre a la cancha a jugar una final! A nosotros nos gusta lo que hacemos, si no, no lo estaríamos haciendo, principalmente Schmier que toca desde hace 40 años. Desde ya que le encanta, no hacés nada que no te guste durante tanto tiempo. Y a mí también me copa que seamos 4 en la actualidad, vi a Destruction trabajando como trío además de cuarteto, y debo decir que me gusta mucho esta formación, estamos muy bien y afiladísimos, disfrutamos mucho estar arriba del escenario.
¿Qué 5 canciones definirías como las fundamentales de toda la historia de la banda?
-Ufff, diría “Curse the gods”, “Mad butcher”, “Life without sense”, “Released from agony”, “Thrash till death”, “Bestial invasion” y “Nailed to the cross”… te dije demás, son muchísimas las canciones importantes para la carrera de la banda.
¿Cómo se dio
tu colaboración con el gran músico chileno Nico Borie? Y si bien él mismo
aclara en el video que pediste cambiar la banda a versionar… ¿qué nos podés
contar de lo que significa Hermética para vos?
-Me contactó gente
de su equipo y me plantearon hacer “Replica” de Fear Factory, seguramente en
relación a mi pasado similar en Jesus Martyr. A mí no me interesó mucho tocar
esa canción, así que propuse hacer un homenaje a Hermética juntando a más
músicos argentinos y quedó muy bueno! Él no conocía a la banda y se quedó
encantado, esa es una de las cosas que están buenas de mostrar conjuntos,
cuando se enganchan. La H para mí significa muchas cosas, fue la primera banda
de metal argentino que me mató, entendí muchas cosas. Yo venía muy en el death
y thrash metal europeo y norteamericano, y de repente cuando salió Hermética
fue un cimbronazo, no me lo esperaba! Tuve la suerte de verlos en vivo y cuando
me fui del país, sentí que las letras de Ricardo Iorio se resignificaban
bastante, para el que está afuera. Me encanta, y me copa mostrárselo a la gente
que conozco y me gusta tener un parche en el chaleco para que alguien diga “eso
qué es?” y vaya y lo descubra...
Nota: además del cantante Nico Borie de Parasyche y Martín, este magnífico cover cuenta con Marcelo "Corvata" Corvalán en bajo (Arde la Sangre, ex ANIMAL y ex Carajo), Diego Camaño de Fullmecha Inc en batería y Federico Ramos en la otra guitarra (Avernal, Bloodfiend, Medium, The Killing, Cutre)
Con tu
extensa experiencia por todo el puto planeta, y sin olvidar que vivir de esto
es un privilegio… ¿qué es lo peor y por otro lado lo mejor que te pasó en
giras?
-Lo mejor es el
contacto con los fans, los shows, hacer lo que te gusta: tocar! Lo peor principalmente
es dormir poco, es difícil recuperarse, es mucho desgaste y los días son muy
largos. Cuando no podés dormir te cuesta sobrellevarlos, conlleva al malhumor y
todo eso, pero en general me gusta todo lo demás de las giras.
Las últimas
palabras son enteramente tuyas, así que te pido que invites a la gente de acá a
asistir el show local de este gran conjunto, integrante del mítico Big Four
Alemán pero con un presente por demás multicultural y orgullosamente 25%
argentino!
-Un gran abrazo
para toda la gente que hace y escucha Enfermo Metal, espero verlos el 21 de
Septiembre en Buenos Aires, va a ser una gran fiesta sin dudas! Abrazo para
todos y aguante!!!
Agradezco a Pablo Noguera y Gabriela Sisti por el contacto
Luego de interrumpir mi carrera en la vieja casa FM Los Molinos, por los efectos de la pandemia de Covid y su consecuente cuarentena en Marzo del 2020, retomé en Noviembre de ese año las misas negras en vivo sentando base en la FM Gigowatt Rock Radio.
El día elegido improvisadamente fue el mismo 15° aniversario de la primera emisión (que sucedió el 07/11/2005), quedándome desde las 18 hs de todos los Sábados, con repeticiones cada Lunes a las 20 hs. Por otra parte, Enfermo sigue sonando en la emisora online porteña Metal Argentum Radio, los Domingos a las 16 hs.
Por si es necesario aclarar, cada emisión completa filmada en vivo queda alojada de manera permanente en Youtube y el CaraLibro, y los audios se encuentran a disposición en la sección de "Grabaciones" de la web de la radio, para escuchar online y/o descargar cuando y donde se te cante, ya sea PC, celu táctil, Nokia 1100, beeper, tamagotchi, waflera, etc.
Se acabó el vainillismo, no tenés excusa para escuchar las misas negras de Enfermo Metal, vivir las entrevistas como si estuviera en tu casa, estar al tanto de las novedades más pesadas y ser el alma de la fiesta, el/la más popular de la escuela o la universidad, la persona más heavy en kilómetros a la redonda y la oveja negra más morocha de la familia!!!!
Es un honor informar que desde el mes de Julio cada misa negra EnfermoMetálica (?) está sonando los VIERNES DE 17 A 19 HS por Metal Argentum Radio, la célebre estación de radio online que ya cuenta con más de una década de batallas al servicio de la música más linda del universo, en todos sus estilos pesados. Por supuesto, las 24 hs en todos los jodidos 365 días del año!
Este refuerzo, iniciado con cada emisión en vivo los Lunes a las 20 hs por la FM Los Molinos 90.7, se completa con la otra retransmisión de los Miércoles a las 21 hs por la rockera FM Gigowatt 89.3, y su página web Gigowatt Radio.
Para más info, no duden en chequear las demás plataformas oficiales del programa...
Cofrades del
metal, me es muy grato anunciar que desde este mes de Agosto de 2017 el programa (que va por la novena temporada!) está
siendo retransmitido por la FM 89.3 Gigowatt Radio de la ciudad de Glew, zona
sur del GBA. La misma fue fundada a principios del 2012 por Leo Ramón y se
convirtió en un bastión alternativo, pateando el tablero de los
cánones “oficiales” musicales y del cuarto poder. Podrán escuchar aquí tanto metal como punk, hardcore,
reggae, rock n´ roll y toda música digna de apreciarse.
Así que pueden escuchar en vivo este humilde vehículo de la cultura metálica los Lunes a las 20 hs, con repeticiones de cada misa negra los Miércoles a las 10 AM y los Domingos a las 10 PM.
Los invito a prenderse a la radio que tiene unos programas de lujo, y chequear todas sus plataformas:
Review de Lord Kraven: "La Caída de Kildarum" (2014)
Por Santiago Pogonza
Lo de los
powermetaleros Lord Kraven es magnífico, excelso, colosal, inverosímil... Puedo
estar dos semanas tirando adjetivos de este tipo y flores varias, ya que muy pocas
veces se ha visto en la escena local algo de estas características. Hablo de
una extensa obra en digipack tríptico que contiene 2 CDs con 23 tracks entre
canciones e interludios, 1 hora y 45 minutos de duración para relatar una
historia épico-fantástica de propia autoría, en la línea del universo Tolkien y
que nada tiene que envidiar a discos laureados de Rhapsody y Blind Guardian.
La misma
inicia contando el mito creacional del planeta Ernha, donde luego de una
supernova cae la materia que originaría a dos seres extraordinarios, Balkkar,
quien se relaciona con los primitivos hombres cual Prometeo, y Ly´Altur,
morfológicamente similar pero crecido en el desértico y tenebroso lado oscuro
de ese mundo. Llevado por el primero para convivir con los mortales, no puede
con su naturaleza maligna, se autoproclama Dios del Terror y se rebautiza como
Melder, fortaleciéndose con alianzas tribales e iniciando una rebelión
descomunal. De la misma prácticamente no parecen conservarse registros y queda
relegada al folklore, difusa entre recuerdos supuestamente supersticiosos,
hasta que el reino de Kildarum comienza a ser acechado por extrañas fuerzas que
desafían todo tipo de creencias…
“Hay una vieja leyenda que el mundo nos obligó
a olvidar. Una vieja y triste leyenda que se nos prohibió volver a cantar… pero hay ciertas historias que el
tiempo se niega a matar y hay ciertas canciones que se deben volver a
escuchar”.
Así empieza
la intro, que se completa con extractos de diálogos teatralizados que
encontraremos por toda la placa, con una orquestación en crescendo, redondeando una suerte de tráiler cinematográfico para
ir tanteando como irá la cuestión.
“Malditos
dioses” es la primer canción que invita a sentarse junto al fuego para
adentrarse en el tiempo presente (“El mundo cambió y la sombra acechó, con
hambre Melder deseó todo el reino. El hombre temió y al dios Balkkar oró, se
cree que así se ganó esa guerra. Triste leyenda de años atrás, tal vez sea
mentira o verdad pero hoy se repite. ¿Cuál será la realidad, la verdad? ¿Por
qué nos abandonás contra el mal? ¡Los maldigo, dioses, ya!”). Todos los ingredientes
musicales que integrarán el disco pueden sentirse aquí, geniales solos
repartidos entre el guitarrista Emiliano Muslimovich y el tecladista Agustín
López, la imponente vocalización de Martín Noé en amplios registros, rápidos
pasajes a doble bombo, momentos de cristalina calma, cabalgatas, ritmos
trabados…
En “Tambores
en el abismo” se crea una atmósfera casi lovecraftiana,
para la concreción del peor temor de “Fear of the Dark” de Maiden (“Me encuentro
solo bajando por un camino, la noche es muy profunda, la Luna autista en el
cielo… sé que alguien me sigue, pero no me atrevo a voltear. Escapo tropezando
en la oscuridad, desciendo al fondo y allí sé que algo me está esperando, veo
una sombra que se acerca a mí. No puedo moverme y el terror que sentí ahora se
torna en morbo, pues quiero saber qué es esto”).
La funesta
“Un lamento por Aurín” narra cómo arrasaron la tierra de los enanos, los
primeros en probar la ferocidad de los misteriosos enemigos “de ojos negros”,
cayendo a pesar de su bravía. De la mano de este triste hito prosigue “La
canción del juglar”, pieza barroca en la línea de Blackmore´s Night que testimonia
la aparición de un viejo bardo que en su tradicional labor de transmitir
oralmente las historias y leyendas, canta las penas de “un viejo mundo que
olvidó lo que es”.
Luego de las
discusiones en el banquete de la corte del rey Kalurd en “Consejos, rumores y
otros menesteres”, sigue “Amo de tu ser”, un clásico antiquísimo, de los primeros
caballitos de batalla del conjunto en sus iniciales shows de hace una década.
El duelo de solos de viola y teclas me recuerda por su nivel a la segunda mitad
de los 90s de los fineses Stratovarius.
Bulvof es
encomendado a internarse en el teatro de operaciones para hacer espionaje e
intentar retomar la ciudad conquistada a los enanos, junto con Élmelar y Balfer.
El inicio de su campaña y la esperanza que genera es loada en la marcial “La
marcha de los tres guerreros” (“Cuando la pasión agonice, cuando los hombres ya
no puedan más, ellos vendrán cantando, con su corazón luchando. Los veo llegar…
¡Mirad! A su paso la luz avanza, ya los puedo ver, vienen a triunfar”).
Pero son
arrollados en las colinas de Parfin: “El día en que el sol se apagó” se centra
en la tragedia del principal guerrero, que pierde en la batalla a su hijo
Bilaf. Obviamente es un sentido medio tiempo, con conmovedoras ambientaciones de
instrumentos clásicos sampleados y efectos de lluvia. Se le pega la
instrumental pieza “Funeral”, con Florencia Germano de invitada para ejecutar
gaita, tin whistle y flauta traversa.
Luego de la
particular pieza en inglés “The witch of the forest”, se oye la arenga del
mismísimo rey al frente de sus tropas en “Sangre, honor y muerte”, antes del inicio
de “La batalla de Gorgul”. Otro viejo himno bombástico que rivaliza en
protagonismo con “En los ojos de mi enemigo”, nuevo temazo del conjunto, con más machaque, potencia y oscuridad,
con una genial letra que se aventura en el choque de realidades e idiosincrasias
que produce el enfrentamiento armado (“Creerás que soy la oscuridad, un
monstruo extraño sin pasado… pues tú para mí eres igual, somos víctimas de esta
ambigua realidad. Aquí estoy, no soy lo que ves. Debes saber que yo también
lucho por el bien de mi tierra, más el tiempo nos reunió, el destino nos
enfrentó. Cuando tu carne no sea más que cuero seco entre mis manos ocultaré
sentir dolor, jurando que lo hice por un mundo mejor”).
El fin en
todo sentido se desencadena con el diálogo de “La última misión”, la magnífica
“La caída de Kildarum” y la desolación de “Salones vacíos”, dejando una luz de
esperanza para la continuación de esta historia con desenlace abierto.
Pero aún hay
más, se suman a modo de bonus “Master of your fate”, la versión en inglés de
“Amo de tu ser” (la que evidencia la traición de Feldor, primer capitán del
ejército real y primo del rey Kalurd), “La batalla de Gorgul” editada para
radios y “Más allá del mar”, hermosa balada fuera del concepto del disco,
inspirada en “La historia de Beren y Lúthien” de J.R.R. Tolkien.
La tapa estuvo a cargo de Gonzalo Kenny (ilustrador argentino
conocido mundialmente, también fue bajista de la mítica banda Sélidor), y Pablo Nuñez realizó todos los dibujos del descomunal booklet, que consta de 22 páginas.
Aplaudo de pie el resultado de este titánico esfuerzo de
largos años de los Kraven, todo el sudor y sangre quedaron cristalizados en un
ítem indispensable en cualquier discoteca o biblioteca, sin lugar a dudas!
Review del libro "Se nos ve de negro vestidos. Siete enfoques sobre el heavy metal argentino"
Por Santiago Pogonza
Los dueños de la pluma brava, los muchachos del GIIHMA (Grupo de
Investigación Interdisciplinaria sobre el Heavy Metal Argentino), lanzaron a
través de Ediciones La Parte Maldita un compilatorio de ensayos sobre nuestra
pesada música, analizándola de forma erudita y exhaustiva a través de los tiempos,
destacándose siempre la icónica figura de Ricardo Iorio, uno de los máximos
fundadores de la movida en toda América Latina. Loable labor, ya que salvo
escasísimas excepciones, la escena apenas había sido revisada periodísticamente,
y aquí se jerarquiza como objeto de estudio universitario. Créanme que no fue
nada fácil introducir esto en el ámbito académico, y es no menos laborioso sostenerlo.
El hito que signó, maximizó y profundizó estos estudios sobre la
cultura metálica (englobando además de la música, toda la producción escrita
desde libros, revistas y fanzines; cortos, documentales y películas;
disciplinas de las artes plásticas y teatrales; entre otras) fue la itinerante
Feria del Libro Heavy iniciada por Gito Minore, que tuvo su primer edición el
19 de Octubre del 2013 en el Centro Cultural “La Imaginería” del barrio porteño
de Boedo.
El título se toma de la primera estrofa del temazo “Aguante
Bonavena” de Almafuerte (de “A fondo blanco”, 1999): “Yo y mis pares estamos acá
para dar lo que hay que dar. Por sentimiento locura y pasión SE NOS VE DE NEGRO
VESTIDOS”. Su tapa es una brillante composición del ilustrador Isidoro Reta en
homenaje al disco “Ácido argentino” de Hermética, manteniendo a los oprimidos
de la pintura en tela de Antoni Berni “Manifestación” de 1934, a los pueblos
originarios y a las Madres de Plaza de Mayo, e incluyendo hitos de la historia
más reciente, como la tragedia ferroviaria de Once y el incendio de Cromañón. Ya
no está el Tío Sam intentando poseer a la Libertad, sino que desde la cúpula
del Congreso ahora se aposta vigía un argento cóndor con su corona yanqui,
totalmente anexado. Mientras se lo ve huir al presidente del estallido en
helicóptero, el Estado permanece flanqueado por las fuerzas represivas, la
Iglesia con su nuevo soberano mundial y la soja transgénica del modelo agroexportador.
En el prólogo a cargo de Sandra Gasparini ella misma se pregunta y
contesta: “¿Es posible abordar un objeto de estudio sin pasión? ¿Puede
transformarseen objeto de estudio
aquello que nos apasiona? El carácter militante de este libro parecería
indicarnos que lo heavy metal no quita lo académico. Aquí se abordan lecturas
del mismo ya sea como tribu urbana, como sistema de metáforas y como conjunto
de prácticas y enunciados (…). Debemos a estos ensayistas el comienzo de un
camino que pone en relieve un pensamiento crítico sobre la cultura metálica
nacional que no esconde sus pulsiones sino que, afortunadamente, las celebra.”
Algo que jamás se le podrá reprochar al quilmeño Emiliano
Scaricaciottoli, el que se carga la patria al hombro y se erige como compilador
a la vez que aporta también su capítulo. Al no hallar él más que reseñas
historicistas, de un sencillo descriptivismo que sólo era la puesta en papel de
la transmisión oral, fue de frente march y sin achiques con muchos objetivos, sin
poder cumplir a la perfección el más difícil, llegar al grueso del pópulo.
Parafraseándolo, se torna inevitable caer
en la cientificidad masturbatoria de las monografías y los papers, ese lenguaje
“fascista” tan natural a la vanidad del prestigismo académico. Esto no quita
de todas maneras que sea un genial compendio, no es chino mandarín, simplemente
lean con merecida atención y desafíen esta tendencia orwelliana de comprimir y
simplificar las palabras y frases con el menor léxico posible, tan natural con
los celulares y la mensajería de las redes sociales virtuales.
Apuntalados en textos de sociología, filosofía, historia, economía,
política y psicología, se destacan en la bibliografía de todos los autores la
producción de toda la carrera de Iorio, el libro “Cultura Metálica” de la
editorial Clara Beter, los trabajos de Manuela Belén “Nuna” Calvo y la titánica
obra de Emiliano coescrita con Oscar Blanco, “Las letras de rock en Argentina.
De la caída de la dictadura a la crisis de la democracia (1983-2001)”, editada
por Colihue.
En primer lugar Gustavo Torreiro explica por qué el heavy es una
subcultura y cómo define su posición dentro de la lucha de clases, desde su mismo nacimiento local en los estertores del último gobierno
militar. Y le doy la mano, un
hecho ineludible de la identidad de la gran mayoría de todos nosotros es que
somos unos giles trabajadores, desde la violenta puesta en marcha del plan neoliberal
desindustrializador por José Alfredo Martínez de Hoz, agravado por el obsceno
vaciamiento en la década de los 90s.
De aquí parte Luciano Scarrone con su análisis mercantil. Con la
caída del Muro de Berlín y la consolidación total de la globalización, nuestro
metal se agiganta como bastión de resistencia, aunque no deja de ser un
producto, ahora aggiornado a la era
digital. Del vinilo al cassette, del compact disc al mp3, iría decreciendo el
ninguneo casi unánime de los medios y la sociedad de los 80s, para afianzarse
estética y comercialmente en los 90s, en general al margen de las grandes
corporaciones de la comunicación que siguen y seguirán titireteando la opinión
pública. También se aclara que más allá de las etiquetas con código de barras,
durante la última década del siglo XX aparecieron míticos programas radiales,
revistas y fanzines que en mayor o menor medida le dieron lugar a las bandas
emergentes.
El experimentado escritor Minore, creador de la biografía de los
históricos Tren Loco (“20 años – Pogo en el andén”, editado en el 2010 por
Yugular Records) se encarga de explorar la sensible relación entre la religión
y el metal, con el caso Stryper, Logos y la paradoja del seminal conjunto V8,
que en su ocaso y con su tercer disco “El fin de los inicuos” de 1986, tal vez
se constituye como el primero de white metal por estas pampas. La polémica se
instala por la presencia virósica de un evangelismo imperialista desde Estados
Unidos hacia Latinoamérica, como metodología de sumisión. Se cita con mayúsculo
acierto lo que dijo una socióloga en el paradigmático documental “Metal: A
headbanger journey” de Sam Dunn: “Si no existiera el cristianismo no existiría
el metal como lo conocemos, la religión es algo crucial en esto”.
Manuel Bernal y Diego Caballero se interiorizan como dupla en la
temática del viaje en las canciones de Ricardo en Hermética y Almafuerte. Desde
los orígenes del rock en este país el concepto se abordó naufragando en la balsa, anhelando ir a una casa con diez pinos (que de hecho existía y se situaba en Monte
Grande, zona sur del Gran Buenos Aires), por ejemplo, mas el letrista lo
abordaría como un fín en sí mismo, dándole sentido a su vida. Dirigirse a las
soledades vivientes es uno de los tópicos más característicos de su obra como
liberación, como búsqueda personal lejos de la opresión del urbano
acostumbramiento, como necesario para encontrarse con entrañables amigos y como
vital para llevar su música, en cuerpo o forma de canción.
Emparentado con este análisis Juan Ignacio Pisano se ocupa de la
poética del mismo músico, con su influencia de la literatura gauchesca
y las inflexiones propias de los cantores folklóricos. Un énfasis permanente en
su cruzada contra el escapismo de la masa anestesiada que duerme junto a la TV
y su elemental apego a lo ilusorio, entonar él el canto macho nativo de esta
nación con férrea voluntad de verdad. Su ética y pasión en clave
tradicionalista.
Metaforizando como enfermedad a diversos problemas de la sociedad y
sus inviduos, Ezequiel Alasia indaga en muchísimas líricas del palo, que
proponen resistir, saber quién es el enemigo y quiénes reproducen el mal,
instando a una conciencia de clase. Toma su definición para explicar la
decadencia moral/social, como escape de un destino, como desveladora, como
fuerza maligna, como redentora de enfermos y marginados, etc.
Por último, Scaricaciottoli se aboca a hacer una minuciosa
radiografía de la crisis local de principios de milenio y cómo fue reflejada en
la matriz discursiva de las letras de bandas como O´Connor y Horcas, que con su
tosca pluma dejaron indicios de un cambio de época, mejor testimoniada con
ejemplos de Visceral, Serpentor, Harpoon y Tren Loco, destacándose los de Grand
Bourg por canciones inmediatas como “Pampa del infierno”, “Fuera de ley” y
“Rostro oscuro”. Esta última en homenaje al metalero y militante de izquierda
Darío Santillán, quien fuera fusilado junto a Maximiliano Kosteki en Avellaneda
por sicarios policiales, con el aval del poder político. O si quieren mirar sin
ver, fueron dos nuevas muertes que causó
la crisis por andar cheguevareando…
por supuesto, aquí se vuelve inevitable mencionar las contradicciones del líder
de Almafuerte, que hasta se podría trazar un paralelismo entre él y el “primer
Perón” (el de la dupla guerrera con Eva Duarte) en contracara con el nefasto Juan
Domingo de la década del 70.
En la primer presentación en sociedad de esta obra se aludió a la
idea de “matar a Borges” atribuida al novelista Witold Gombrowicz, como estrategia para escribir después de él. A 30 años de
la muerte del célebre escritor y de la disolución de V8, creo que su analógico clamor
de “matar a Iorio” hace rato se concretó, ocurre que los ejemplos no están
fácilmente visibilizados por la cantidad de bandas que existen y la poca
difusión que consiguen, aún en estos días del libertinaje y saturación de la
internet. Por mencionar algunas de temáticas similares con soberbios planteos,
tenemos a los neuquinos Sobreviviente, los berazateguenses Zona Negra, los
saltenses Osamenta, los tigrenses Crematorio o incluso los Kyrie Eleison en la
zona oeste del GBA, que se animaron a relatar nuestra dura realidad cotidiana en
inglés… estas son las nuevas brigadas metálicas, los guerreros urbanos de razones concientes. Por eso le dejo la última palabra una vez más al protagonista de
hoy y de siempre, en una visión póstuma sobre su primer gran sueño:
“Lo que se proponía desde el fondo del corazón de V8 era la música
del pardo, del hijo del obrero, del hijo de la mierda. El heavy es un ser
pensador y el éxito de una banda reside en el contenido de su propuesta, en el
poder de su expresión. La gravedad de las cosas es lo que importa y los
artistas son los encargados de transmitirla”.